viernes, 27 de mayo de 2011

Adelanto 3º capitulo

Os dejo una frase que entrara en el tercer capitulo para ir haciendo hambre del tercer capitulo donde se empezara a encaminar toda la novela.


-Pertenecéis a la gente conocedores de la leyenda, portadores de la magia y señores del mito- dijo misteriosamente aquel hombre que los guiaba por el valle- sois los héroes que un mundo perdió y que ahora os reclama  y del cual no habéis podido ignorar la llamada- añadió terminando mientras se volvía hacia los ocho amigos, hacia los Boax.


Hay os lo dejo

jueves, 19 de mayo de 2011

Capitulo 2: Un extraño recibimiento

Podía notar como la luz del cálido sol le bañaba todo su rostro y parte del cuerpo… llevaba despierta desde que el sol había empezado a iluminarla, allí apoyada sobre algunos de sus amigos no quería abrir los ojos, por primera vez desde hacía mucho tiempo se encontraba tranquila y en paz, le daba miedo moverse o abrir los ojos no fuese que aquello fuese un sueño que se acabase… pese a no querer hacerlo, sentía la necesidad de levantarse a un que solo fuese un segundo, el sillón cada vez mas incomodo hacia que esa sensación aun se hiciese más fuerte. Megan no pudo evitar entreabrir los ojos durante un pequeño momento, desde donde se encontraba, pudo divisar una amplia ventana de cristal algo sucio y empañado por el que se podía apreciar un paisaje extraño, pese al calor del verano que hacía y lo bajas que era las montañas que pasaban por la ventana, sus cumbres, todas sus cumbres estaban adornadas con una blanquecina capa de nieve.

viernes, 25 de marzo de 2011

Capitulo 1: La carta

Era una noche solitaria, en un mundo diferente al nuestro; parecía solitario, incluso tenebroso, ya que la iluminación de las calles era de antorchas, cuya luz se posaba sobre los grisáceos muros de piedra de los cuales estaban hechas las casas. 
Sobre un pueblo de la región de Guilder recaía un silencio sepulcral que fue roto por una desbandada de pájaros –gigantescas y hermosas aves, sus plumas, de tonos diferentes de dorado y rojo adornaban su majestuoso cuerpo– que salían volando de una de las llanuras cercanas al pueblo, espantadas por un terrible rugido, capaz de dar miedo a toda criatura viviente.
Acto seguido una luz cegadora ilumino todo el pueblo.